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Jóvenes muestran apertura a matrimonios gay

La juventud homosexual en El Salvador reclamó  sus derechos ante la Asamblea Legislativa salvadoreña a inicios de mayo. Un mes después, jóvenes salvadoreños y centroamericanos opinan sobre estos derechos y sobre las leyes en pro de mantener la "moral" de un pueblo y de la iglesia misma, que luchan por no distorsionar el término "matrimonio". Estos componentes son efectos del debate ocurrido en El Salvador ante la ratificación de los artículos 32, 33 y 34 de la Constitución de la República de El Salvador, que prohíbe las uniones entre personas del mismo sexo.

Por: Erika A. Arteaga y Juan José Sánchez
www.centroamericajoven.org

En el marco del proceso de reforma a los artículos 32, 33 y 34 de la Constitución de la República de El Salvador, diferentes organizaciones homosexuales de El Salvador se organizaron con el propósito de que sus derechos fueran respetados como ciudadanos y ciudadanas. La comunidad de lesbianas, gay, travestis y homosexuales, si bien no exigía a las autoridades salvadoreñas el reconocimiento de sus uniones como "matrimonios", proponían una ley de convivencia civil entre sus parejas.

Rumbo al proceso de ratificación, las afueras de la Asamblea Legislativa salvadoreña se convirtieron en una concentración de de feligreses, religiosos y homosexuales que luchaba cada cual por sus diferentes intereses. Su propósito era mantener o derogar cinco artículos de la Constitución, que finalmente fueron ratifícados prohibiendo en El Salvador, la realización y legalización de matrimonios homosexuales así como el derecho de adopción a parejas homosexuales.

Andrea Ayala, una joven de 27 años, abogada de profesión, activista independiente de "Alianza por la diversidad" y representante legal de la organización Lambda, comentó a Centroamericajoven.org sobre la coyuntura provocada en torno al tema de  los matrimonios homosexuales.

"El moralismo y esto de la religión se ha usado como argumento", acusó Andrea, y narró la historia de su papel como activista frente al palacio legislativo el día de la ratificación de esta ley, cuando algunos miembros de iglesias cristianas evangélicas trataron de exorcizarla. Pero algunas iglesias sí han abierto sus puertas, incluso de cosmovisión judeocristiana, como la iglesia anglicana y la luterana; también algunos círculos católicos, como quienes se inclinan por la visión respaldada por los principios de la Teología de la Liberación.

Hay otros entes de opinión pública que, según Andrea, también se vuelven generadores de discriminación. Los medios de comunicación han dado una cobertura que no ha permitido la versión de la comunidad homosexual, según esta activista. "Solo nos dieron una entrevista en Canal 12", explicó. Y contrastó: "Paralelo a la entrevista, los medios cubrían la versión legislativa ratificadora de pe a pa". Los editoriales de los medios de mayor circulación "mimetizaban la postura neoconservadora", la que, en este caso, dice aceptar pero no permitir.

Hace un año, El Salvador fue el país anfitrión de XVIII Cumbre Iberoamericana "Juventud y Desarrollo", en donde se buscaban planes estratégicos de desarrollo para la juventud y, a la vez, la ratificación de la "Convención Iberoamericana de los Derechos de las y los Jóvenes" (1283 kB), con el propósito de que las juventudes fueran reconocidas como actores de derechos. El Salvador no ratificó este tratado internacional debido a que el mismo atenta -según el Gobierno del ex Presidente de la República, Elías Antonio Saca- contra los derechos de la moral de los y las salvadoreñas. Debido a esta decisión se dejó de lado la legalización de un documento que reconozca el principio de la no discriminación, de la orientación sexual y el derecho a la identidad y personalidad propia.



¿Qué piensa la juventud salvadoreña sobre este tema?

Karla, de 20 años, es una salvadoreña radicada en Francia. Ahí asegura tener muchos amigos homosexuales. Ella no solo sentenció a la Asamblea Legislativa, sino a la misma sociedad salvadoreña: "Es porque todo gira alrededor del  ‘qué dirán', porque se supone que es un país católico en el que todo lo que no está regido bajo esa doctrina está mal".

Nuestra segunda encuestada fue incluso más sentenciosa. Mónica, estudiante de Comunicación Social de una universidad privada salvadoreña, opina que El Salvador sólo finge no estar listo para aceptar el matrimonio entre personas del mismo sexo. "Visto desde toda perspectiva, me parece lo más normal del mundo", aseveró, y dijo que los políticos sólo adoptan esos temas como cortinas de humo contra los problemas reales que vive el país.

Pero la palabra "normal" todavía es refrenable para Fidel, otro estudiante de Comunicación Social. "Creo que no hay razón válida por la cual decir que la heterosexualidad está en el plano de lo ‘normal' y la homosexualidad en el plano ‘anormal'. Si algo demuestra la psicología es que no existe palabra con mayor relativismo que la ‘normalidad'", argumentó.

Al debate se suma Pedro, de 22 años. Él vive en España, allá donde sí se permite el matrimonio homosexual. Es guatemalteco por nacimiento y salvadoreño por haber residido ahí casi toda su vida. Con su ensalada de gentilicios, emite una respuesta donde la razón raya con el tradicionalismo. "Me parece razonable. Desde mi punto de vista, El Salvador es un país joven, con una cultura muy conservadora. Aún no vivimos en una sociedad completamente culta que sea capaz de entender este tipo de cosas", opinó. "Lo antiguo no quiere decir ‘malo', a mi parecer, quiere decir ‘correcto funcionamiento'", sentenció.


Desde afuera

En Centroamericajoven.org, interesados en conocer las opiniones de los jóvenes centroamericanos en torno a esta temática, realizamos durante la primera semana de mayo un sondeo vía correo electrónico consultando a  más de 150 jóvenes centroamericanos. La interrogante fue la siguiente: "¿Deben los gobiernos centroamericanos brindar oportunidades de igualdad a los y las homosexuales, permitiéndoles derechos civiles como matrimonio y adopción de hijos e hijas? ¿O simplemente debe respetarse la conformación original de la familia porque así lo dicta la ley y la iglesia?"

Leda García pertenece a una organización cristiana, al proyecto Paz y Justicia de la Iglesia Evangélica Menonita de Honduras. Ella partió su opinión en dos: "Según mi posición de iglesia, te diría que estoy en contra de los matrimonios entre personas del mismo sexo, porque Dios en la creación dijo que no es bueno que el hombre esté solo... pero agregó, ‘le haré una mujer, alguien del sexo opuesto para formar una familia con hijos que sean descendencia de estas personas y herencia de Dios'".

"Mi corazón me dice que no es malo que dos personas se amen y deberían ser
libres de hacerlo ante las leyes y la sociedad, no importando su género", contrastó García.

A partir de sus dos posturas, concluyó: "Así que mi posición frente a esto es neutro, porque no podría decidir en este punto exacto entre mi corazón y lo que considero moral o inmoral según mi vivencia en la sociedad".

Ixelt Nieto lanzó un comentario más redondo. "No estoy de acuerdo", resumió.

Al escuchar una de las posturas recogidas en el sondeo, la que dice que El Salvador aún no está listo para la comunidad homosexual, Andrea reflexionó. Dijo que en El Salvador hay poca educación sexual y que tal vez sea por eso que el país no está listo. Un ejemplo, explicó, son las ilustraciones del libro que se reparte para instruir a los niños sobre su cuerpo: está ilustrado con osos de peluche. "¿Cómo va a aprender así un niño sobre su cuerpo?", deliberó. Y no solo es el país: "A veces ni nosotros estamos preparados", subrayó.

Pero no todo es desesperanza en la comunidad homosexual. Andrea explicó que el nuevo gobierno ha presentado apertura y que ha habido acercamientos con el Secretario Técnico de la Presidencia, Alexander Segovia, a quien le presentaron un plan de políticas públicas para la inclusión social de los homosexuales.

Además, se cuenta con el respaldo de la fracción del partido de gobierno, comentó Andrea. El FMLN ha mostrado apertura a entablar reuniones con representantes de la comunidad homosexual y la comisión política del partido, conformada por diputados y diputadas de ese instituto político, a quienes la comunidad homosexual ya les expuso sus puntos de vista e inconformidades ante las nuevas reformas que les excluían. El FMLN propuso, ante las inconformidades expuestas por la comunidad homosexual, modificar el inciso 2 del artículo 32 de la Constitución de la República de El Salvador, limitando  las palabras "matrimonio" y "familia", de donde se excluía a la comunidad gay de El Salvador. Así, se ha redactado un nuevo documento, el cual se esperaría que sea ratificado antes de finalizar 2009.

El nuevo gobierno y la nueva bancada legislativa enfrentan el reto de ser una puerta que habrá que empujar para brindar espacios a la comunidad homosexual desde su estatus de minoría social, refirió Andrea. Y completó: "A los primeros que tenemos que educar es a los ‘padres de la patria'".

El agradecimiento

"Al diputado Parker le salió el tiro por la culata", escarneció Andrea, y explicó que la ratificación se convirtió en un catalizador para el avivamiento de la comunidad homosexual. "Tenemos la plena confianza en que El Salvador va a dar un salto enorme en derechos humanos", insistió la activista. "Gracias, diputado Parker", concluyó.

Arículos ratifícados en la Constitución de la República de El Salvador
1.- Refórmase el Art. 32 de la siguiente manera:

"Art. 32.- Se reconoce a la familia como la base fundamental de la sociedad y tendrá la protección del Estado, quien dictará la legislación necesaria y creará los organismos y servicios apropiados para su integración, bienestar y desarrollo social, cultural y económico.

El fundamento legal de la familia es el matrimonio y descansa en la igualdad jurídica de los cónyuges. Serán hábiles para contraer matrimonio entre ellos, únicamente, un hombre y una mujer así nacidos, es decir, que tengan la calidad de tales naturalmente, y que cumplan con las demás condiciones que establezca la ley. El Salvador no reconocerá los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrado o reconocido bajo las leyes de otros países, ni otras uniones que no cumplan con las condiciones establecidas por el orden jurídico salvadoreño.

2.-. Refórmase el Art. 33 de la siguiente manera:

"Art. 33.- La ley regulará las relaciones personales y patrimoniales entre los cónyuges y entre ellos y sus hijos, estableciendo los derechos y deberes recíprocos sobre bases equitativas; y creará las instituciones necesarias para garantizar su aplicabilidad. Regulará asimismo las relaciones familiares resultantes de la unión estable de un hombre y una mujer así nacidos, es decir, que tengan la calidad de tales naturalmente, y que no tengan impedimento para contraer matrimonio".

3.-. Refórmase el Art. 34 de la siguiente manera:

"Art. 34.- Todo menor tiene derecho a vivir en condiciones familiares y ambientales que le permitan su desarrollo integral, para lo cual tendrá la protección del Estado.
Se reconoce la adopción como una institución cuyo principio rector será el interés superior del adoptado.

Estarán habilitados para adoptar las personas vinculadas por matrimonio reconocido legalmente en El Salvador y que cumplan con las demás condiciones que la ley establezca. Se prohíbe la adopción por parejas de un mismo sexo, la ley determinará los deberes del Estado y creará las instituciones para la protección de la maternidad y de la infancia."





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